TESTING LIGHTBOX

Contact The Institute

[contact email_to="dschwabe@bread.org, hans@bread.org"]

Press

New Report Exposes Hidden Costs of Hunger in Health Care (en español)

Washington, D.C., November 23, 2015 — A new study commissioned by Bread for the World Institute shows that last year alone, hunger and food insecurity increased health expenditures in the United States by $160 billion. The study is highlighted in the Institute’s new report, The Nourishing Effect: Ending Hunger, Improving Health, Reducing Inequality, released today.

“Nowhere are the hidden costs of hunger and food insecurity greater than in health care,” said Rev. David Beckmann, president of Bread for the World. “Access to nutritious food is essential to healthy growth and development, and can prevent the need for costly medical care. Many chronic diseases — the main causes of poor health as well as the main drivers of healthcare costs — are related to diet.”

Food insecurity is associated with higher rates of depression, cardiovascular disease, high blood pressure, diabetes, and other physical and mental health conditions. Food assistance programs such as SNAP (formerly known as food stamps) and school lunches save money in the long run by improving educational and health outcomes.

Government resources that could go toward programs such as early childhood education or reducing the national debt are instead spent in emergency rooms and hospitals to offset the costs of hunger and food insecurity. The $160 billion is equivalent to more than a third of the U.S. government’s annual deficit.

The study was carried out by John Cook of Boston Medical Center and Children’s HealthWatch, and Ana Paula Poblacion of Universidade Federal de São Paulo in Brazil.

“The old adage that an ounce of prevention is worth a pound of cure has never been more appropriate,” said Asma Lateef, director of Bread for the World Institute. “Investments in federal nutrition programs are critical and much more needs to be done to ensure that vulnerable and underserved communities have access to healthy foods.”

Ending hunger and food insecurity will allow millions of people to do better in school, be more productive at work, and live healthier lives. The Nourishing Effect offers recommendations for healthcare providers, anti-hunger advocates, and policymakers to help make a healthier, hunger-free U.S. a reality.

Bread for the World (www.bread.org) is a collective Christian voice urging our nation’s decision makers to end hunger at home and abroad.

Nuevo Informe Revela Costos Inesperados del Hambre en Asistencia Sanitaria

Washington, D.C. – Un nuevo estudio encargado por el Instituto Pan para el Mundo muestra que el año pasado, el hambre y la inseguridad alimentaria aumentaron los gastos de asistencia sanitaria en los Estados Unidos por unos 160 mil millones de dólares. El estudio es parte del nuevo informe del Instituto, El Efecto Nutritivo: Acabando con el Hambre, Mejorando la Salud, y Disminuyendo la Desigualdad.

“En ninguna otra parte se perciben tanto los costos del hambre y de la inseguridad alimentaria como en la asistencia sanitaria”, dijo el reverendo David Beckmann, presidente del Pan para el Mundo. “El acceso a alimentos nutritivos es esencial para el crecimiento y el desarrollo saludable, y puede prevenir la necesidad de cuidado de salud costoso. Muchas enfermedades crónicas – las principales causas de la mala salud y las principales impulsoras de los altos costos de asistencia sanitaria – están relacionadas con la dieta”.

La inseguridad alimentaria está vinculada a tasas elevadas de depresión, enfermedades cardiovasculares, alta presión, diabetes, y otros problemas de salud física y mental. Los programas de asistencia alimentaria como SNAP (anteriormente conocido como el programa de cupones para alimentos) y los almuerzos escolares ahorran dinero a largo plazo, pues impulsan mejoras en la educación y la salud.

Los recursos gubernamentales que podrían financiar tales programas como la educación infantil o contribuir a la disminución de la deuda nacional se gastan en las salas de urgencias y en los hospitales, compensando los costos del hambre y de la inseguridad alimentaria. Los 160 mil millones de dólares equivalen a más de un tercio del déficit anual del Gobierno de los Estados Unidos.

El estudio fue realizado por John Cook del Centro Médico de Boston y Children’s HealthWatch, y Ana Paula Poblacion de la Universidade Federal de São Paulo, en Brasil.

“El antiguo dicho de que una onza de prevención vale una libra de sanación jamás ha sido más relevante”, dijo Asma Lateef, directora del Instituto Pan para el Mundo. “Las inversiones en los programas federales de nutrición son imprescindibles, y más se tiene que hacer para garantizar que las comunidades vulnerables y marginadas tengan acceso a alimentos nutritivos”.

El fin del hambre y de la inseguridad alimentaria permitirá a millones de personas a mejorar en sus estudios, ser más productivos en sus empleos, y vivir vidas más saludables. El Efecto Nutritivo ofrece recomendaciones para los prestadores de servicios de salud, activistas contra el hambre, y legisladores para realizar un país más saludable y libre del hambre.

Media Contact:

Chris Ford
202/688-1077 office
520/904-0415 cell
cford@bread.org